Una receta otoñal pensada para cuatro personas: cremosa, ligeramente dulce y profundamente aromática. La calabaza asada aporta notas caramelizadas, la manzana añade frescor y las castañas redondean el conjunto. El resultado es un plato reconfortante, elegante y sencillo de preparar.
Utensilios clave
Ingredientes — 4 personas
Para la crema
- 800 g de calabaza limpia, sin piel ni semillas
- 180 g de cebolla
- 120 g de zanahoria
- 150 g de manzana reineta, ya pelada y sin corazón
- 120 g de castañas cocidas y peladas
- 700 ml de caldo de verduras
- 100 ml de nata líquida para cocinar, 18 % de materia grasa
- 30 ml de aceite de oliva virgen extra
- 4 g de sal fina
- 1 g de pimienta negra molida
- 1 g de canela molida
- 1 g de nuez moscada molida
Para el acabado crujiente
- 80 g de castañas cocidas y peladas
- 20 g de pipas de calabaza peladas
- 10 ml de aceite de oliva virgen extra
- 2 g de hojas de tomillo fresco
- 1 g de sal fina
Elaboración
- Precalienta el horno.
Enciende el horno a 200 °C, calor arriba y abajo, y deja que alcance la temperatura durante 10 minutos. - Prepara la calabaza.
Corta los 800 g de calabaza en dados de aproximadamente 3 cm. Corta la cebolla en trozos de 2 cm y la zanahoria en rodajas de aproximadamente 1 cm. Colócalas en la bandeja y añade 20 ml de aceite de oliva y 2 g de sal. Mezcla bien. - Asa las verduras.
Hornea a 200 °C durante 30 minutos. A los 15 minutos, abre el horno y remueve las verduras con una espátula para que se doren de manera uniforme. - Añade la manzana.
Incorpora los 150 g de manzana cortada en dados de 2 cm. Hornea todo junto durante 10 minutos más a 200 °C. La calabaza debe quedar tierna y ligeramente caramelizada en los bordes. - Calienta la base.
Pasa las verduras asadas a una olla. Añade los 120 g de castañas, los 700 ml de caldo, la canela y la nuez moscada. Lleva a ebullición a fuego alto durante 3 minutos. - Cuece suavemente.
Reduce a fuego medio-bajo, tapa parcialmente la olla y cocina durante 12 minutos. Remueve una vez, a los 6 minutos. - Tritura.
Retira la olla del fuego y espera 2 minutos. Añade la nata y tritura durante 2 minutos completos, hasta obtener una crema completamente lisa. Incorpora la pimienta y los 2 g restantes de sal. Si la crema quedara demasiado espesa, añade exactamente 30 ml de agua caliente y vuelve a triturar durante 30 segundos. - Prepara el crujiente.
Pica los 80 g de castañas restantes en trozos de aproximadamente 1 cm. Calienta una sartén a fuego medio durante 2 minutos. Añade los 10 ml de aceite, las castañas y las pipas de calabaza. Cocina durante 4 minutos, removiendo cada 30 segundos. - Aromatiza.
Baja a fuego bajo, incorpora el tomillo y 1 g de sal y cocina durante 1 minuto. Retira inmediatamente del fuego para conservar el aroma del tomillo y evitar que las pipas se quemen. - Sirve.
Calienta la crema a fuego bajo durante 2 minutos, sin dejar que hierva. Reparte exactamente 4 porciones iguales en cuatro cuencos y coloca sobre cada una un cuarto del crujiente de castañas y pipas.
👨🍳 Truco de experto
Asar primero la calabaza en lugar de cocerla directamente en el caldo es el secreto de esta receta. La alta temperatura concentra sus azúcares y provoca caramelización, dando a la crema mucha más profundidad sin necesidad de añadir azúcar. Además, triturarla cuando todavía está caliente pero después de reposar 2 minutos ayuda a conseguir una textura especialmente fina y evita que la nata reciba un choque térmico excesivo.
Tiempo total: 65 minutos
Preparación: 15 minutos
Cocción: 50 minutos
Rendimiento: 4 raciones exactas

